Proyecto destacado
Diálogo entre plato y comida
Ubicado entre las colinas onduladas de Somerset, Osip es un lugar moldeado por su entorno. Bajo la dirección del chef Merlin Labron-Johnson, el restaurante se basa en la estacionalidad, lo local y una profunda conexión con la tierra. Pero más allá de los ingredientes y la técnica, hay otro elemento que define sutilmente la experiencia: el propio plato.
En Osip, el plato y la comida entran en diálogo, influyéndose mutuamente en su forma final.
Cocinar en diálogo con el plato
En lugar de elegir la vajilla para acompañar un plato ya terminado, en Osip la relación entre el plato y la comida se considera cuidadosamente desde el inicio. La forma, la profundidad y la textura de cada pieza influyen en cómo se presenta y se percibe un plato.
Este enfoque refleja la atención del restaurante por la claridad, la contención y el detalle. Cada elemento está cuidadosamente compuesto, permitiendo que tanto la comida como el objeto desempeñen su papel.
Como resultado, cada plato no solo está definido por los ingredientes y la temporada, sino también por el plato en el que se sirve.
Abrazar la irregularidad
La colección Perfect Imperfection de Roos Van De Velde desempeña un papel central en este diálogo entre la comida y la forma. Cada pieza presenta sutiles irregularidades, moldeadas por el azar y el proceso en lugar de una uniformidad estricta. Estos contornos imperfectos invitan a una forma diferente de emplatado. Los platos no se centran ni se construyen de manera simétrica, sino que siguen el movimiento del objeto. De este modo, la imperfección se convierte en una herramienta que guía tanto al chef como a la mirada.
Claridad y precisión silenciosa
En contraste, la colección Silhouette de Sergio Herman ofrece un lienzo más contenido. Inspiradas en formas naturales como nubes y pétalos, sus líneas se mantienen sutiles, equilibradas y precisas. Aquí, el plato pasa a un segundo plano. Crea espacio. Esto permite que los ingredientes se expresen por sí mismos, resaltando el color, la textura y la composición. En Osip, donde los platos están definidos por la estacionalidad y la pureza, esta presencia discreta se vuelve esencial.
Elevar la composición
Con Inku, también de Sergio Herman, la mesa se vuelve más expresiva. Inspirada en la estética japonesa y en estructuras naturales, la colección introduce altura, ritmo y tactilidad. Las formas elevadas, como los platos con pie, modifican sutilmente la perspectiva de un plato. Atraen la atención y enmarcan cada elemento, manteniendo al mismo tiempo una sensación de calma.
Una filosofía compartida
Lo que conecta a Osip con estas colecciones es una forma de pensar común. Un enfoque en lo esencial. Un respeto por el material. La convicción de que la belleza reside en la sutileza y no en el exceso. Al igual que la cocina comienza en los campos y jardines que rodean el restaurante, la expresión final de cada plato también está determinada por el objeto en el que se sirve.